Hoy me quiero referir a ciertos textos que están circulando
por las redes sociales y que observo con inquietud. Es esperable que si una
persona se considera inteligente y medianamente instruida como para interesarte
en cierto tipo de textos, como por ejemplo los que hablan de religiones, culturas,
fundamentalismos y raíces del terrorismo, tenga un mínimo de seriedad al
retransmitirlos en las redes, pero lamentablemente esto no siempre ocurre.
Todos tenemos nuestra propia cuota de responsabilidad en medio de la enorme
crisis mundial que atravesamos, y no me refiero solamente a la causada por la
situación de los refugiados en Europa, las guerras en Siria y otros países, o
la serie de atentados recientes y los pronósticos acerca de otros próximos. La
crisis es mundial y abarca muchos contextos, desde lo político y económico
hasta lo social y cultural. La responsabilidad que menciono podríamos ejercerla
de un modo sencillo en lo que nos atañe directamente: si recibimos un texto que
habla de personajes y sucesos de países lejanos de los que no tenemos
información cotidiana en el país que habitamos, no podemos sencillamente
tomarlos como ciertos e incuestionables. Mucho menos si son de naturaleza
tendenciosa, como los que están circulando actualmente. Puntualmente me refiero
a un discurso de Vladimir Putin ante el parlamento de su país “acerca de las
minorías étnicas” en el que detracta a las minorías musulmanas que habitan en
Rusia. Otro texto habla de que el gobierno de Holanda "no adhiere más al
modelo de sociedad multicultural”. Observemos esta cita: “Holanda se dio
cuenta, quizá un poco tarde, que su liberalismo multicultural podría convertir
su país en un territorio de "tribus musulmanas", cuyo objetivo
primordial es destruir la nación que los albergó y su propia identidad
holandesa”. Ambos son claramente antimusulmanes. El último que menciono, al
parecer provendría de una carta dirigida al director de una revista y sin
fechar, y luego replicada en diversos y numerosos sitios de internet, pero en
general foros públicos de cuyos contenidos ninguna publicación ni institución
seria se hace responsable. En algunos, el texto original tiene fechas tan
lejanas como diciembre de 2014, que los interesados han cambiado
intencionalmente para mostrar el texto como actual. Con respecto al discurso de
Putin, ya ha sido desenmascarado, con la debida documentación de apoyo, como noticia
falsa que se ha difundido sin escrúpulos.
Se debe estar atento a este tipo de mentiras que van creciendo como
bolas de nieve en la Red y en las redes, tergiversando la información y
conduciendo a los lectores sin criterio a caer en cualquier engaño y manipulación. Desde
siempre en inglés se le ha llamado “hoax” (en español "bulo" ) a este tipo de patraña
malintencionada (véase la definición de bulo en Wikipedia). Ahora es un
momento propicio para que abunden los bulos en relación con el extremismo
islámico confundiéndolo con los musulmanes en general, que son los practicantes
del Islam y nada tienen que ver con el fundamentalismo que conduce al
terrorismo. Cabe señalar que con estas actitudes, los autores de estas
publicaciones demuestran, precisamente, ser también fundamentalistas del otro
lado (cualquiera que este sea), tanto como los que ellos acusan; de lo
contrario no denostarían a los musulmanes e inventarían semejantes historias solo para desprestigiar una religión.
Si hace falta no solo informarse, sino también educarse en todos los
terrenos del saber humano en los que se desee opinar, se debe partir de la
misma premisa para recibir información o contenidos cuya fuente se desconoce o que al menos no aparenta ser fidedigna, ,
que pueden tener poca o ninguna autoridad. Nada que sea anónimo es aceptable
como serio ni verdadero. La responsabilidad de formarse un pensamiento crítico
y enseñar a las futuras generaciones a hacer lo mismo está en cada uno, y el
que no la asume es porque sencillamente no le interesa. Es así como siempre los
ignorantes han sido y serán vasallos, y los poderosos con aspiraciones
totalitarias siempre los tendrán en la palma de su mano.
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